El especialista tecnológico y el techo de cristal:
Cómo evoluciona el salario de un programador y por qué tiene un límite

Una posible carrera profesional dentro de la informática es convertirse en un gurú de la tecnología. Seguir vinculado a la consola y el Eclipse pasando por las sucesivas etapas de becario, consultor junior, consultor senior y, finalmente, especialista tecnológico.

 

Lo más agradecido de este recorrido es que no te van a faltar oportunidades laborales, sino mas bien al contrario. En la parte expansiva del ciclo económico recibirás una docena de ofertas semanales y en las recesiones quizás una docena al año. Pero nunca te van a faltar esas llamadas que te aportan algo fundamental: La tranquilidad de saber que siempre tendrás trabajo.

 

Según cumplas años ‘manchándote las manos’, se incrementará la presión para que saltes al mundo de la gestión. Considérate un electrón dentro de un potente campo electromagnético. Alguien debe guiar a los ingenieros más jóvenes, y los líderes técnicos y jefes de proyecto renuncian de forma regular. Continuamente aparecen huecos dentro de tu organización. Necesitarás una férrea voluntad para no escuchar los cantos de sirena que hablan de salarios, despachos, coches de empresa y pomposos títulos en trozos de cartón.

 

Si eres fiel a ti mismo y decides seguir el camino del conocimiento puro, más temprano que tarde vas a tropezar con el techo de cristal. Tu salario se estancará y tu empleabilidad disminuirá. ¿Por qué puede ocurrirle esto al que es, posiblemente, el consultor más rentable de la organización? La explicación está en el modelo de servicios.

 

Debido a las peculiaridades de la informática, cuando un cliente contrata un desarrollo ‘llave en mano’, se condena a discutir con el proveedor durante meses sin fin el significado de cada requisito y el coste de cada modificación. Es un esfuerzo agotador para ambas partes, que, como en un matrimonio disfuncional, se sienten rehenes la una de la otra.

 

La alternativa es contratar un servicio. Un grupo de N consultores a cambio de E euros mensuales. Así desaparece buena parte de la complejidad; periódicamente se definen qué trabajos se van a abordar, siendo el coste conocido y constante de 12 x E euros anuales. Debido a su simplicidad frente a los esquemas de desarrollo en cascada ‘llave en mano’, el modelo de servicios se utiliza de forma masiva en todo el mundo.

 

 

Nótese que en el modelo de servicios la rentabilidad de cada consultor es E/(N x Salario), es decir, menor cuanto mayores sean los ingresos del consultor. Una vez que el servicio está en marcha, la tentación de sustituir a los especialistas por consultores junior o incluso becarios es muy poderosa.

 

Para evitar el techo de cristal hay algunas alternativas. La primera es orientarse a tecnologías con alta especialización y alta demanda. Como un becario no es capaz de hacer el trabajo, la necesidad de profesionales transforma el techo de cristal en un techo elástico. Ciberseguridad, integración continua, microservicios o inteligencia artificial son buenos ejemplos.

 

Otra posible solución es buscar empresas donde el ingeniero más valioso sea también el más rentable, como las que desarrollan productos. En este caso, además de tu conocimiento técnico, tu organización premiará tu creciente conocimiento funcional. Analizando nuestro sector con ayuda de Glassdoor encontramos que la banda salarial es consistente entre los 20-25 K para los ingenieros junior hasta los 40-45 K para los senior. Solo en empresas de producto como Amazon, Ericson, Amadeus o Microsoft encontramos expertos tecnológicos en el rango de 55-70 K. La sorpresa la encontramos en Job & Talent, donde hemos visto los salarios más altos de la industria. Ten cuidado, la diferencia de potencial intentará arrastrarte hacia posiciones de Product Owner.

 

Por último está la posibilidad, cada vez más compleja, de emigrar a países mas potentes. Con ayuda de glassdoor hemos analizado el mercado americano y los salarios para los desarrolladores se encuentran en la banda de 40 – 220 K$

2019-12-02T16:26:02+00:00 11 noviembre 2019 |Categorías: Carrera profesional|Sin comentarios

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