La tragedia del analista programador:
El peor momento de tu carrera llega cuando te dicen 'hazte cargo de estos tres chicos'.

El rol de Analista/Programador es la primera promoción dentro de la carrera tecnológica, y es una trampa mortal.

Con un poco de paciencia llegas a ser el programador más veterano dentro de un grupo de cinco o seis consultores, lo que de facto te convierte en su Líder Técnico. Aquí aparece el dilema más repetido del mundo de la tecnología. ¿Dedico mi tiempo a realizar el trabajo técnico o a formar a los consultores recién incorporados? En la práctica existen tres soluciones posibles:

  • El consultor más veterano, devenido en Líder Técnico, dedica la mayor parte de su tiempo a realizar trabajo técnico y sólo una pequeña parte a dar soporte a los recién llegados. Éstos aprenden lentamente por ósmosis, ya que ni siquiera les encargan tareas que les permitan equivocarse. Es el caso más habitual, representado en la gráfica por la línea roja. Sus síntomas más evidentes son el malestar y la rotación entre los nuevos consultores y la presión crónica sobre el líder técnico para que el equipo mejore sus resultados.
  • El líder técnico intenta realizar el trabajo técnico y además dar soporte a los consultores junior. El esfuerzo necesario (en horas) para realizar ambas tareas le supone un importante desgaste personal. Su síntoma más evidente es el malestar y finalmente la rotación del promocionado y quemado Líder Técnico.
  • El Líder Técnico dedica su esfuerzo a formar a los consultores más jóvenes hasta que son capaces de trabajar con autonomía. Es el caso menos común, representado en la gráfica por la línea azul. Esta estrategia obtiene resultados pobres durante los primeros meses y sobresalientes a largo plazo. Sus síntomas más notorios son la presión sobre el Líder Técnico durante esos primeros trimestres y posteriormente la formación de un equipo de alto rendimiento.

La gráfica presenta los resultados (en unidades de resultado o URs) obtenidos por las diferentes estrategias. La simulación se ha realizado con un equipo de cinco personas formado por un líder técnico, un consultor de experiencia media, un consultor de un año de antigüedad y dos recién incorporados.

 

 

Los dientes de sierra de la gráfica roja corresponden a las frecuentes bajas voluntarias entre los consultores junior.

Los acusados dientes de sierra de la gráfica azul corresponden a las bajas voluntarias -que también se producen aunque a menor frecuencia- dentro de un equipo de alto rendimiento, y al esfuerzo necesario para entrenar a un nuevo consultor.

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